En Z-Visión brindamos atención especializada para pacientes con pérdida visual irreversible, es decir, aquellos que no mejoran lo suficiente con lentes convencionales, cirugías ni tratamientos médicos. La baja visión afecta actividades diarias como leer, reconocer rostros, movilizarse o distinguir detalles, pero con el manejo adecuado es posible recuperar autonomía.
Según la OMS, más de 253 millones de personas en el mundo viven con baja visión, y una intervención adecuada puede mejorar significativamente la calidad de vida y la independencia funcional del paciente.
Nuestro objetivo es que cada persona pueda retomar sus actividades cotidianas con mayor seguridad, confianza y bienestar.